
¿Qué es una tendinopatía?
Una tendinopatía es un problema del tendón, la estructura que une el músculo con el hueso, que provoca dolor localizado, a veces hinchazón y una menor capacidad para soportar carga. Es habitual en personas que practican deporte, pero también aparece por trabajos con movimientos repetitivos.
El tendón actúa como un puente mecánico: transmite al hueso la fuerza que genera el músculo, absorbe parte de los impactos y almacena y devuelve energía en cada paso o salto. Cuando se le pide más de lo que está preparado para dar, se resiente.
¿Es lo mismo tendinitis que tendinopatía?
No. Tendinitis significa inflamación del tendón. Los estudios han mostrado que, en la mayoría de los casos de dolor tendinoso por sobreuso, lo que predomina son cambios degenerativos en la estructura del tendón, y la inflamación aparece, sobre todo, en las primeras fases. Por eso se prefiere hablar de tendinopatía. Y por eso, en general, los antiinflamatorios no son la base del tratamiento en cuadros crónicos.
¿Por qué aparecen en el deporte?
La causa más frecuente es una carga que supera la capacidad del tendón. Casi siempre es una combinación de factores:
- Aumentos bruscos de volumen o intensidad (más kilómetros, más series, más partidos).
- Poca recuperación entre sesiones.
- Cambios de calzado, superficie o técnica.
- Falta de fuerza en el músculo que trabaja con el tendón.
- Edad: los tendones toleran peor la carga con los años.
- Gestos repetitivos, también en el trabajo (el codo de tenista, por ejemplo).
¿Qué tendones se lesionan más?
Aunque cualquier tendón puede resentirse, los más habituales son:
- Tendón de Aquiles, frecuente en corredores.
- Tendón rotuliano, en deportes de salto como baloncesto, voleibol o balonmano.
- Manguito rotador, en deportes con el brazo por encima de la cabeza.
- Epicóndilo (codo de tenista) y extensores o flexores de la muñeca.
- Aductores de la cadera, en deportes como el fútbol.
¿Cómo se trata una tendinopatía?
La evidencia respalda un enfoque basado en carga y ejercicio terapéutico. Los pasos habituales son:
- Valoración: identificar el tendón afectado, cómo se carga y qué cambió antes de que apareciera el dolor.
- Gestión de la carga: reducir o modificar lo que lo irrita, sin abandonar toda la actividad.
- Ejercicio progresivo: empezar, según el caso, con isométricos para calmar el dolor y reconstruir tolerancia.
- Fuerza: trabajo de resistencia lenta y cada vez más exigente.
- Ejercicios funcionales: movimientos parecidos a los de tu deporte, con la velocidad adecuada.
- Vuelta gradual: reincorporación progresiva al entrenamiento.
El tendón responde a la carga, pero demasiada, demasiado pronto, puede empeorarlo. Por eso el ejercicio debe ser pautado y progresivo, y no una colección de ejercicios copiada de internet.
¿Cómo sé si estoy cargando bien?
Una forma práctica es usar el dolor como guía. En general, se tolera un dolor leve durante el ejercicio, siempre que no empeore con las repeticiones y se calme en las 24 horas siguientes, sin dejar más rigidez a la mañana siguiente. Si el dolor sube claramente, el tendón te está diciendo que la carga ha sido excesiva. Tu fisioterapeuta te explicará qué margen es adecuado en tu caso.
¿Qué papel tienen otras terapias?
Las terapias complementarias pueden ayudar a manejar el dolor o a preparar el tejido mientras haces el trabajo de fondo, pero no sustituyen al ejercicio. En nuestro centro, según el caso, podemos valorar:
- Ondas de choque en tendinopatías de larga evolución.
- Diatermia INDIBA como apoyo en la recuperación de tejidos.
- Terapia manual o punción seca sobre los músculos que rodean el tendón.
No prometemos resultados rápidos ni milagrosos: un tendón tarda tiempo en adaptarse. Lo que sí ofrecemos es un plan realista y supervisado.
Errores frecuentes
- Parar del todo semanas: el tendón pierde capacidad y, al volver, se resiente de nuevo.
- Seguir como si nada: ignorar el dolor hasta que limita cada paso.
- Estirar el tendón dolorido con insistencia, algo que puede irritarlo más.
- Hacer ejercicios sin progresión, siempre con la misma carga.
- Volver al nivel anterior de golpe en cuanto el dolor baja.
¿Se pueden prevenir?
No hay garantías, pero estos hábitos reducen el riesgo:
- Aumenta la carga poco a poco, sin saltos bruscos de volumen o intensidad.
- Planifica días de descanso y recuperación.
- Trabaja la fuerza de piernas, hombros y tronco al menos un par de días por semana.
- Calienta antes de la actividad intensa.
- Revisa el calzado y el material deportivo.
¿Cuándo consultar?
Pide cita con un fisioterapeuta si el dolor en un tendón:
- Dura más de una o dos semanas a pesar de reducir la actividad.
- Aparece al empezar a moverte y mejora al calentar, pero vuelve después.
- Te obliga a cambiar tu entrenamiento o tu trabajo.
Acude al médico o a urgencias si notas un chasquido o dolor súbito e intenso, no puedes apoyar o mover la zona con normalidad, o aparecen enrojecimiento, calor y fiebre.
Fisioterapia deportiva en El Vendrell
En el Centre de Fisioteràpia Sònia Sieiro valoramos tu caso y diseñamos un plan de fisioterapia deportiva con ejercicio progresivo adaptado a tu deporte. Si quieres profundizar, el artículo de Mascaró y colaboradores sobre gestión de la carga en tendinopatía de Aquiles y rotuliana (Apunts Medicina de l’Esport, 2018) es una buena referencia.
¿Tienes un tendón que no mejora? Llama al 625 459 056.