¿Qué son las ondas de choque?
La terapia por ondas de choque extracorpóreas consiste en aplicar, con un aplicador sobre la piel, pulsos acústicos de alta energía en la zona dolorida. No es una descarga eléctrica ni radiación: son ondas mecánicas que atraviesan los tejidos y producen un estímulo de reparación en tendones, inserciones tendinosas y otros tejidos blandos.
Se emplea sobre todo en problemas de tendón de larga evolución, aquellos que llevan meses molestando y no mejoran del todo con reposo, antiinflamatorios o ejercicio por sí solos. Se aplica desde fuera del cuerpo, sin cortes ni inyecciones.
¿Para qué sirven?
Las situaciones en las que más se utilizan son:
- Fascitis plantar y espolón calcáneo: el dolor en el talón al dar los primeros pasos de la mañana.
- Tendinopatía calcificante del hombro, cuando hay calcificaciones en el manguito de los rotadores y dolor al levantar el brazo.
- Epicondilitis o codo de tenista, con dolor en la cara externa del codo al agarrar objetos.
- Tendinopatía de Aquiles, sobre todo en corredores y deportistas.
- Tendinopatía rotuliana o rodilla del saltador.
- Otras tendinopatías y puntos dolorosos persistentes, como trocánter, isquiotibiales o pata de ganso, cuando la valoración lo indica.
No es una técnica milagrosa. Suele funcionar mejor como parte de un plan que incluye ejercicio terapéutico y corrección de las causas de sobrecarga, y la respuesta varía de unas personas a otras.
¿Cómo es una sesión?
- Valoración: exploramos la zona, revisamos tu historia y confirmamos que las ondas de choque son una buena opción en tu caso.
- Localización: palpamos el punto de mayor dolor y aplicamos gel sobre la piel para que el aplicador transmita bien las ondas.
- Aplicación: el fisioterapeuta mueve el aplicador sobre la zona durante unos minutos. Se ajusta la intensidad para que sea tolerable.
- Tratamiento complementario: terapia manual, estiramientos o ejercicios, y pautas para casa.
Las sesiones de fisioterapia del centro duran 60 minutos, de los cuales la aplicación de las ondas ocupa una parte reducida. Lo habitual es repetir la técnica en varias sesiones y revisar la evolución a lo largo del proceso.
Qué vas a notar
Durante la aplicación, un golpeteo rítmico que puede resultar molesto o doloroso en las zonas más sensibles. Es normal, y si te cuesta aguantarlo se reduce la intensidad. Después puede aparecer algo de dolor, sensibilidad o un ligero enrojecimiento de la piel durante 24-48 horas.
La mejoría no suele ser inmediata. Muchas personas empiezan a notarla tras algunas sesiones, y el efecto puede seguir evolucionando durante las semanas siguientes. Si no hay cambios a pesar de un tratamiento bien hecho, lo reevaluamos y valoramos otras opciones.
Contraindicaciones y precauciones
Las ondas de choque no deben aplicarse en:
- Embarazo.
- Tumores o sospecha de tumor en la zona.
- Infecciones o heridas abiertas en la zona.
- Zonas próximas a pulmón, cabeza, cuello, o sobre grandes vasos y nervios.
- Menores en edad de crecimiento, sobre los cartílagos de crecimiento abiertos.
Se debe tener especial precaución si tomas anticoagulantes, tienes un trastorno de la coagulación o llevas marcapasos. Tampoco se recomiendan justo después de una infiltración de corticoides en la misma zona. Cuéntanos todos tus antecedentes antes de empezar.
Ondas de choque dentro de un plan completo
En el Centre de Fisioteràpia Sònia Sieiro no aplicamos las ondas de choque de forma aislada. Las combinamos con ejercicio terapéutico y rehabilitación y, cuando conviene, con diatermia INDIBA o con fisioterapia deportiva si necesitas volver a entrenar. Así el tendón no solo se estimula, sino que aprende a soportar de nuevo la carga.
Si tienes dolor de talón, de codo, de hombro o de tendón que se alarga más de lo esperado, consúltanos. Ante dolor intenso y repentino, imposibilidad de apoyar o sospecha de rotura de tendón, acude a tu médico.
Llámanos al 625 459 056 y te explicamos si las ondas de choque pueden ayudarte en El Vendrell.
