¿Qué es la terapia manual?
La terapia manual engloba las técnicas con las que el fisioterapeuta trata el cuerpo con las manos: masaje sobre músculos y tejido blando, movilizaciones de articulaciones, estiramientos asistidos y maniobras sobre la fascia. Su finalidad es reducir el dolor, relajar la musculatura y devolver movilidad a la zona tratada.
No es un masaje al uso: antes de empezar valoramos qué estructuras están implicadas y elegimos las técnicas en función de tu problema. Por eso se aplica tanto a una contractura de cuello como a una rigidez de hombro o un dolor lumbar.
¿Para qué sirve?
Es útil sobre todo cuando el dolor tiene un componente muscular o articular y mejora con el movimiento:
- Contracturas de cuello, trapecios y espalda por postura o estrés.
- Dolor lumbar y dorsal sin signos de alarma.
- Rigidez articular tras periodos de inmovilización o poca actividad.
- Sobrecargas por deporte, trabajo físico o jornadas de ordenador.
- Cefaleas relacionadas con la tensión de la musculatura cervical.
Con frecuencia la terapia manual se completa con punción seca para los puntos gatillo más rebeldes, y con ejercicio terapéutico para que la mejoría se mantenga. Si vienes por una lesión concreta, también te interesará la rehabilitación.
Masaje terapéutico
El masaje terapéutico es el que se orienta a tratar un problema. Se aplica con una intensidad y unas técnicas adaptadas a la zona y al momento de la lesión: amasamiento profundo sobre una contractura, fricciones sobre un tendón, drenaje suave si hay sensación de pesadez. Lo realiza un fisioterapeuta titulado, que sabe cuándo conviene masajear y cuándo no.
Masajes relajantes y de bienestar
No todo el mundo viene por dolor. Si lo que buscas es desconectar, soltar tensión acumulada o simplemente cuidarte, el centro también ofrece masajes relajantes. Con maniobras más lentas y envolventes, ayudan a bajar el nivel de estrés y a mejorar la sensación de descanso.
Dentro de los tratamientos corporales de bienestar, además, podemos ofrecer masaje con piedras calientes y masaje de pies, dos opciones apreciadas para completar una sesión de relajación. Consúltanos disponibilidad y duración al pedir cita.
Ventosas
Las ventosas consisten en aplicar copas con vacío sobre la piel para generar una succión que levanta suavemente los tejidos. Se utilizan para aliviar la tensión muscular profunda, sobre todo en espalda y hombros. Pueden dejar marcas circulares temporales, que no son moratones por golpe y suelen desaparecer en pocos días. No se aplican sobre piel dañada ni en personas con determinadas condiciones médicas, que revisamos antes de empezar.
Presoterapia
La presoterapia es un masaje por compresión neumática: unas botas o manguitos se inflan y desinflan por zonas de forma secuencial, desde el pie hacia arriba. Se usa para aliviar la sensación de piernas cansadas y pesadas y como complemento del cuidado circulatorio. Está contraindicada en caso de trombosis, infecciones activas o problemas cardiacos o vasculares descompensados, por lo que siempre hacemos una entrevista previa.
Cómo es una sesión
- Entrevista y valoración: hablamos de tu dolor, tu trabajo y tus hábitos, y exploramos la zona.
- Tratamiento manual con las técnicas adecuadas, ajustando la presión a tu tolerancia.
- Estiramientos y movilidad, para que lo ganado sea útil en el día a día.
- Recomendaciones: ejercicios y pautas posturales para espaciar las sesiones.
Cada sesión de fisioterapia dura 60 minutos, así que hay tiempo de sobra para tratar y para explicar.
Cuándo no se debe aplicar
La terapia manual y el masaje se posponen o se adaptan si hay fiebre, infección en la zona, sospecha de trombosis venosa, heridas abiertas, fracturas recientes sin consolidar o dolor muy intenso de origen desconocido. Si tienes dudas, coméntalo al pedir cita.
¿Notas la espalda cargada o quieres un rato de relajación? Llámanos al 625 459 056 y te damos cita en El Vendrell.
