
¿Qué es la fascitis plantar?
La fascia plantar es una banda gruesa de tejido que va desde el talón hasta la base de los dedos y sostiene el arco del pie. La fascitis plantar (o fasciopatía plantar) aparece cuando esa fascia se sobrecarga y se irrita, sobre todo en su inserción en el hueso del talón.
Es una de las causas más frecuentes de dolor de talón en adultos, tanto en personas activas como en quienes pasan muchas horas de pie. El síntoma típico es un dolor punzante en el talón con los primeros pasos de la mañana o al levantarte después de estar sentado, que suele aliviarse al caminar un rato y reaparecer tras mucho tiempo de pie.
Muchas personas oyen hablar del espolón calcáneo. Es un hallazgo en la radiografía que puede aparecer sin dolor y que no siempre es la causa de la molestia; el origen suele estar en la sobrecarga de la fascia y de los músculos de la pantorrilla.
Causas más frecuentes
- Aumentos bruscos de actividad: empezar a correr, caminar mucho más de lo habitual o subir el volumen de entrenamiento.
- Muchas horas de pie o caminando sobre superficies duras, algo habitual en la hostelería, el comercio o la enseñanza.
- Rigidez del tendón de Aquiles y de los gemelos, que aumenta la tensión sobre la fascia.
- Calzado muy plano, muy desgastado o con poca sujeción.
- Forma del pie: tanto el pie plano como el pie cavo pueden favorecer la sobrecarga.
- Sobrepeso y cambios recientes en la carga corporal.
- Debilidad de la musculatura del pie y de la pantorrilla.
¿Cómo tratamos la fascitis plantar en nuestro centro?
Empezamos con una valoración de 60 minutos: revisamos tu historia, tu calzado y tu actividad, exploramos el pie, el tobillo y la musculatura de la pierna, y analizamos cómo caminas. Con ello identificamos qué está sobrecargando la fascia.
El tratamiento combina varias herramientas, según tu caso:
- Ondas de choque sobre la zona dolorosa, una opción habitual cuando el dolor se prolonga.
- Punción seca en gemelos, sóleo y musculatura de la planta del pie cuando hay puntos gatillo que aumentan la tensión.
- Terapia manual y masaje terapéutico para liberar la tensión de la pantorrilla y la planta y mejorar la movilidad del tobillo.
- Diatermia INDIBA para favorecer la recuperación del tejido y aliviar el dolor.
- Ejercicio terapéutico progresivo, con estiramientos y fortalecimiento de la pantorrilla y del pie, que es la parte que ayuda a que la mejoría se mantenga.
No hay un número fijo de sesiones: se ajusta a cómo evoluciona el dolor. También te orientamos sobre el calzado y la carga de actividad. Si en algún momento has tenido un giro del tobillo, consulta nuestra página sobre el esguince de tobillo.
Qué puedes hacer en casa
- Estira la fascia. Sentado, cruza el pie dolorido sobre la rodilla contraria, tira de los dedos hacia ti hasta notar tensión en la planta y mantén 30 segundos. Repítelo varias veces al día, sobre todo antes de dar los primeros pasos de la mañana.
- Estira los gemelos. Apoya las manos en la pared, adelanta una pierna y mantén la otra atrás con el talón en el suelo, unos 30 segundos por lado.
- Masajea la planta. Rueda una pelota pequeña o una botella por la planta del pie durante uno o dos minutos, con una presión tolerable.
- Fortalece con calma. Elévate sobre las puntas de los pies de forma lenta y controlada, apoyándote en una pared si lo necesitas, ajustando las repeticiones al dolor.
- Elige bien el calzado y evita ir descalzo o con chancletas planas durante mucho tiempo.
- Ajusta la carga. Alterna actividad y descanso y aumenta el ejercicio poco a poco.
¿Cuándo acudir al médico?
Consulta con tu médico si el dolor llegó tras un golpe o una caída, si el talón está caliente, rojo o hinchado, si notas hormigueo o quemazón, o si tienes diabetes y aparece cualquier herida en el pie. También si, tras unas semanas de tratamiento, no notas mejoría.
Si el dolor de talón te limita al caminar, trabajar o hacer deporte, en el Centre de Fisioteràpia Sònia Sieiro, en El Vendrell, lo valoramos contigo. Pide cita en el 625 459 056.