¿Qué es el vendaje neuromuscular?
El vendaje neuromuscular, conocido popularmente como kinesiotape, es una cinta de algodón elástica con adhesivo hipoalergénico que se pega sobre la piel. Su elasticidad es parecida a la de la propia piel, de modo que acompaña el movimiento en lugar de bloquearlo, que es lo que hace un vendaje rígido tradicional.
El objetivo no es inmovilizar, sino estimular los receptores de la piel, dar información al sistema nervioso sobre la posición de la zona y favorecer la circulación de líquidos. Según cómo se coloque, la cinta puede ayudar a descargar un músculo sobrecargado, apoyar una articulación o facilitar el drenaje de un edema.
¿Para qué se utiliza?
En el centro lo empleamos como complemento en situaciones como:
- Lesiones deportivas: sobrecargas, contracturas y molestias musculares en gemelos, isquiotibiales, cuádriceps o hombro.
- Esguinces leves y tendinopatías, para dar apoyo a la zona durante la recuperación o el retorno a la actividad.
- Edema y hematomas tras un golpe o un esguince, con técnicas de drenaje.
- Dolor cervical y lumbar relacionado con sobrecarga postural o trabajo de escritorio.
- Molestias del día a día: rodilla que se resiente al subir escaleras, hombro cargado, pie y tobillo tras un periodo de reposo.
- Apoyo durante el ejercicio, por ejemplo en carreras populares, entrenamientos o recuperación tras una lesión.
Lo que se espera de él es modesto y realista: puede ayudar a aliviar el dolor, a que notes la zona más protegida y a que el tratamiento rinda mejor. No es una técnica milagrosa y los resultados varían de una persona a otra.
Cómo se aplica
- Valoración: exploramos la zona, entendemos el origen de la molestia y decidimos si el vendaje tiene sentido.
- Preparación de la piel: debe estar limpia, seca y sin cremas. Si hay mucho vello, puede ser necesario recortarlo.
- Colocación: se mide y se corta la cinta con la forma adecuada (tira, “I”, “Y” o abanico) y se aplica con la tensión y la dirección que corresponden al objetivo.
- Pautas: te explicamos cuánto tiempo llevarlo, cómo ducharte, cómo retirarlo y qué señales deben hacerte quitarlo antes.
Cuando se coloca después de la terapia manual o de otras técnicas, el vendaje ayuda a prolongar el efecto entre sesiones. Las sesiones de fisioterapia del centro duran 60 minutos y el vendaje forma parte de ese tiempo.
Complemento, no sustituto
El kinesiotape es una herramienta de apoyo. En el Centre de Fisioteràpia Sònia Sieiro lo combinamos siempre con otras técnicas, como punción seca, terapia manual y ejercicio terapéutico, porque la recuperación estable depende sobre todo de corregir el motivo por el que se produjo el problema. Si practicas deporte, forma parte habitual de la fisioterapia deportiva, y en la rehabilitación de lesiones se usa como apoyo en las fases de retorno al movimiento.
Sònia Sieiro, directora del centro, se ha formado específicamente en kinesiotaping, una formación que aplica en su trabajo con deportistas y pacientes.
Precauciones y contraindicaciones
No debe colocarse en estas situaciones:
- Heridas abiertas, quemaduras o infecciones en la piel de la zona.
- Alergia conocida al adhesivo o a las cintas.
- Piel muy frágil o con reacciones previas importantes.
Hay que consultar antes si tienes trombosis, insuficiencia cardiaca o renal, linfedema o cáncer, porque en esos casos la aplicación requiere criterio específico. Si notas picor intenso, enrojecimiento, ampollas, hormigueo o la zona se pone fría o morada, retira la cinta y avísanos.
Si tienes un dolor que no se explica, que aumenta o que te despierta por la noche, o una inflamación súbita de una pierna, acude antes a tu médico.
¿Te interesa saber si el kinesiotape puede ayudarte? Llámanos al 625 459 056 y lo valoramos en El Vendrell.